Historia de la creatividad y conceptos por algunos autores
El término creatividad es muy reciente, como palabra no aparece en el diccionario de la Real Academia Española (RAE) hasta 1984. El concepto de creatividad evoluciona desde la antigüedad, en la que no existía como tal y era sustituido por el concepto de techné de los griegos, como motor de creación, pasando por la creación ex nihilo, que los cristianos atribuían exclusivamente a Dios, al pancreacionismo del siglo XX que descubre y reconoce la capacidad creativa a todo el mundo. Esta evolución fue posible gracias al progresivo cambio de los paradigmas ideológicos y sociales, así como de los avances en el terreno de la ciencia y las humanidades, en especial en el campo de la psicología, la neurociencia y las artes.
El término creatividad es muy reciente, como palabra no aparece en el diccionario de la Real Academia Española (RAE) hasta 1984. El concepto de creatividad evoluciona desde la antigüedad, en la que no existía como tal y era sustituido por el concepto de techné de los griegos, como motor de creación, pasando por la creación ex nihilo, que los cristianos atribuían exclusivamente a Dios, al pancreacionismo del siglo XX que descubre y reconoce la capacidad creativa a todo el mundo. Esta evolución fue posible gracias al progresivo cambio de los paradigmas ideológicos y sociales, así como de los avances en el terreno de la ciencia y las humanidades, en especial en el campo de la psicología, la neurociencia y las artes.
Según Tatarkiewic “Los griegos no tuvieron términos que se correspondieran con crear y creador en su vocabulario. A pesar de esto, se valoraba al poeta porque sólo ellos tenían la capacidad de crear”. En Grecia se daba crédito a los logros técnicos de una obra de arte, en vez de a la creatividad.
La creatividad en el arte además de imposible, era indeseable para los griegos, ya que el arte era una destreza, y según esta apreciación, se llegó al pensamiento de que hay perfección en la naturaleza, puesto que ésta se guía por medio de leyes, y que por ende, el hombre debería parecerse a ella a través de sus actividades, descubriendo sus leyes y sometiéndose a ellas; es decir, comportándose como un descubridor, y no como un inventor.
En la Edad Media se produjo un cambio importante en la historia del vocablo a través de la expresión creatio ex nihilo - creando a través de la nada- que designaba el acto realizado por Dios, por ello, la facultad de crear se aplicaba exclusivamente a Dios.
A pesar del mencionado cambio, en la Edad Media persistió la idea de que las obras de arte nacían del conocimiento y los artistas obtenían obras análogas a la naturaleza sin tener en cuenta la imaginación, ni siquiera a la poesía se la consideraba fruto de un acto creativo, ya que ésta era producto de la destreza. Para Santo Tomás de Aquino la imaginación no cuenta, ya que el arte es producto de una reflexión: “La reproducción de lo natural es aceptable sólo cuando es útil”. Pseudo Dionisio, siguiendo a Platón, sostenía que para pintar un cuadro, el pintor tiene que contemplar el arquetipo de belleza y no inventarlo.
Teniendo en cuenta la evolución histórica del concepto de creatividad, tuvo que superar la resistencia y la negatividad que desde la antigüedad llevaba asociado el concepto. A pesar de los intentos de distintas civilizaciones y religiones, el concepto nunca llegó a estar separado del artista hasta el punto de llegar a ser la esencia de su trabajo. Para muchos autores no existe una definición acabada del concepto de creatividad, pero hay una larga lista de ellos que ofrecen su conceptualización personal del término. Entre los más consultados, se hallan puntos coincidentes y matices diferenciadores:
v G. Wollscháger: "Aptitud de señalar nuevas interrelaciones, de cambiar significativamente normas tradicionales contribuyendo así a la solución general de problemas de la realidad social"
v L. Stein: "Proceso que tiene como resultado una obra personal, aceptada como útil o satisfactoria por un grupo social en un punto cualquiera del tiempo"
v N. Sillany: "La disposición para crear que existe potencialmente en todos los individuos y en todas las edades, en estrecha relación con el medio sociocultural"
v J.H.Caré y F. Deybjer: "...para los pedagogos, la creatividad no es una propiedad del lenguaje, sino una aptitud del alumnado para imaginar, inventar, descubrir, expresarse, producir..."
v Ya. Lerner: "es una forma de actividad del hombre dirigida a crear valores cualitativamente nuevos para él, de importancia social, o sea, importantes para formar la personalidad en tanto que el hombre es un ente social"
La creatividad, denominada también ingenio, inventiva, pensamiento original, imaginación constructiva, pensamiento divergente o pensamiento creativo, es la generación de nuevas ideas o conceptos, o de nuevas asociaciones entre ideas y conceptos conocidos, que habitualmente producen soluciones originales.
La creatividad es una capacidad que poseemos todas las personas, de forma más o menos desarrollada, y que todos podemos utilizar. Para dominar la creatividad es importante salirse del camino establecido pero lo único imprescindible es dominar el campo y adaptarse a la realidad para que tenga el éxito como resultado.
Los filósofos helenos trataron de explicar la creatividad mediante la divinidad. Entendían que la creatividad era una suerte de inspiración sobrenatural, un capricho de dioses. La persona creativa se consideraba un recipiente vacío que un ser divino llenaba con la inspiración necesaria para que crease productos o ideas.
Por ejemplo, Platón sostenía que el poeta era un ser sagrado, poseído por los dioses, que solo podía crear lo que le dictasen sus musas (Platón, 1871). Desde esta perspectiva, la creatividad era un don accesible a unos pocos elegidos, lo que supone una visión aristocrática de la misma que perdurará hasta el Renacimiento.
La creatividad en la Edad Media
El Medievo, considerado un periodo oscurantista para el desarrollo y la comprensión del ser humano, suscita poco interés para el estudio de la creatividad. No se considera una época de esplendor creativo, por lo que tampoco hubo mucho esfuerzo en intentar comprender el mecanismo de la creación.
En este periodo, el hombre estaba completamente supeditado a la interpretación de las escrituras bíblicas y toda su producción creativa se orientaba a rendirle tributo a Dios. Un dato curioso de esta época es el hecho de que muchos creadores renunciaran a firmar sus obras, lo que evidenciaba la negación de su propia identidad.
La creatividad en el Edad Moderna
Durante el Renacimiento se retoma el gusto por la estética y el arte, el autor recupera la autoría de sus obras y algunos otros valores helenos. Se trata de un periodo en el que renace lo clásico. La producción artística crece espectacularmente y, consecuentemente, también crece el interés por estudiar la mente del individuo creativo.
La creatividad en la posmodernidad
Los primeros acercamientos empíricos al estudio de la creatividad no se producen hasta la segunda mitad del siglo XIX, al rechazarse abiertamente la concepción divina de la creatividad. También influyó el hecho de que en ese momento la Psicología iniciaba su escisión de la Filosofía, para convertirse en una ciencia experimental, por lo que se incrementó el esfuerzo positivista en el estudio del comportamiento humano.
Durante el siglo XIX predominó la concepción de rasgo hereditario. La creatividad era un rasgo característico de los varones y llevó bastante tiempo asumir que pudieran existir mujeres creativas.
Resumen:
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